Saturday, November 28, 2009

Que vengan los bomberos

Revisando videos en internet se me ocurrió poner "Daniela" en el buscador de youtube. Me econtré con una entrada que decía Daniela Romo, e inmediatamente busqué la canción "que vengan los bomberos". Esa canción es una de aquellas que me marcaron los momentos más felices de mi infancia. Era el año 1994 y yo cursaba kinder en el colegio King Edwards School de Quilpué, y estábamos en plena competencia de alianzas. Yo, por supuesto, era candidata a reina y tenía que andar en todas. Lo rico era que lo disfrutaba, mis padres me apoyaban y me incentivaban a participar. Me acuerdo que me arrendaron un traje muy lindo de falda blanca con vuelos, un peto y unas mangas con vuelos de colores. Mi pelo, casi tan largo como el de la cantante, se dejaba caer libre por mi pequeña espalda, mientras mi posición dejaba que todo el público lo viera. Comenzaba la música, me daba vuelta y me ponía a imitar con el micrófono, bailaba, me movía feliz por el espacio, mientras dos compañeros se meneaban, uno a cada lado, con ropa blanca y cascos naranjos. Mis bomberos, que intentaban coordinar su cuerpo con las frases "que vengan los bomberos que esto es un incendio".Recuerdo que disfruté ese instante como nunca y aún tengo en mi memoria la música pegajosa y la letra graciosa que rimaban mis labios infantiles. Eran buenos tiempos. Era la felicidad. Era la Daniela que un día se apagó. Las razones dan lo mismo ahora, porque vivir aquello se transformó en uno de los tantos recuerdos felices que me sacan una sonrisa y me dejan vivir en mi breve anonimato literario. Todo era tan hermoso...

http://www.youtube.com/watch?v=-Rm7hkaHLHI

(no pude poner el video) :P



Sunday, November 01, 2009

:)


"Estoy mirando, oyendo,
con la mitad del alma en el mar y la mitad del alma en la tierra

y con las dos mitades del alma miro el mundo"
(Pablo Neruda)

Este domingo de las herraduras colgantes fui inmensamente feliz.

Saturday, October 31, 2009

Pimentón molido

No soy tu error, tu craso error. Sodoma error.
Gatuprotuberantegalanciafalaciamantequillasinazúcarcondosgranosdemutilaciones.
No sé, y lo puedo repetir hasta que sepa. Me canso de vivir en esta experiencia y sumo entrecejas y momentos alterados, que me alteran como el incendio que ví a principio de mes. Como que de los cientos de árboles que hemos visto quedarse detrás de nosotros, con su mirada perdida y diciendo adiós con sus inmensos verdes, se me pasase por la mente hacerte llorar.
¿Será posible convertirme en un acierto?
¿o dejarte de escribir? por la mierda, ¡dejar de hacer lo mismo y de tantas formas! escribir es lo mismo pero al revés, es de todo un poco pero lo más común y corriente.
I'm not your wrong
Sabes que me callo cuando no estamos conversando porque eso es hablar cuando estás en compañía. Pero a ratos, a conciertos donde no viste el disturbio final, es como si las paredes tuvieran mejores manos que las tuyas y me tocaran el pelo hasta hacerme dormitar con el tronco recto. Algo mató un alga que andaba suelta por la playa. No me acabo de concentrar en tus palabras y ya estamos hablando de lo demás.
Quítatelaropaysenosacabaelmundoexteriorconelevaciónycoloresindescriptibles
Estamos más trazados con grafito que plumón.
Siempre fue culpa de la cantidad de gomas de borrar que existen en este mundo. Ni ahí con migas de pan y palomas que chupan toda mi reflexión de banca in the square. Un par de veces un mustio atardecer quiso acampar en la punta de mis ojos.
Está todo esto de pies en la nuca y mi maldito dolor que nunca se apartó de la vida, usufructuario de mi integridad.
Después de todo, estos aromas a falacia del podría haber sido, son una canción bien bonita que yo canté a toda voz como queriendo desgarrar las cuerdas vocales y clavarle cuchillas a los ecos póstumos. Y al cabo de tres minutos, te queda el sinsabor de los silencios que se asoman como protuberancias en nuestra piel. Mi pobre infinita cantidad de estupidez. Gomorra y tu error de ser conmigo un esqueleto parlanchín.
Nadie va a entender lo que no me canso de tratar de armar con las letras que me enseñaron a usar. Vámonos a la cresta a pasear por favor, por favor llévame lejos y pongámonos a recitar en cualquier idioma. No sabes las ganas que tengo de correr hacia donde sea, de morir de risa y abrir los ojos en un sitio fresco que me ciegue con nubes amarillas de tanto sonreír. Para tí mis poemas imbéciles y las tandas comerciales de mis chistes fomes. Soy lo único que tengo para ofrecer. Lo único que tengo ahora es ganas de ir a dormir, a pesar de la convicción del pimentón.

Friday, October 30, 2009

GRITOS DE CHOFERES (Y LA TERAPIA)

A veces también no digo cosas porque no es tan pero tan necesario. Quedarse callada es necesario, pero me costó unos 19 años aprenderlo. De los 20 en adelante me calmé, pero ahora es más relajante callar y pensar bien fuerte en la mente todas las basuras que quieres gritar y reirte. Escapar de las situaciones con una sonrisa que calma mucho. Quedarse callada es terapéutico, como cuando el chofer de la 1 te putea por haber viajado desde Placilla a Playa Ancha, o cuando te putea porque pensó que le pagarías pasaje completo y te pasa el boleto de una tarifa que jamás se te cruzó por la mente cancelar. También está el que te grita porque pagas con pase cuando vas relativamente cerca, o cuando te gritan para que le digas a dónde vas. En dos semanas me tocaron los peores choferes de todas las flotas existentes, y temo que queden más. Sin embargo, a esta altura del partido, cuando quieres terminar pronto los reporteos después de un eterno día de clases donde el diablo perdió el poncho, lo único importante es bajar sana y salva de la micro, es decir, que el chofer no parta antes que pongas tus dos pies en el suelo. Por eso, y por muchas otras razones domésticas, he aprendido a callar, para no contaminarme más de esa gente que anda enojada y se desquita con el primero que pasa, o mejor dicho, con el que más puede agarrarse para sacar su ira. Allá ellos con sus terapias. Simplemente me dedicaré a reír cuando pasen cosas divertidas en los viajes, como a la señora que hoy se le calló la placa en la micro. Después de todo, inflo mi pecho con aire y me dedico a sonreír, pensando en lo rico que es ser estudiante, lo maravilloso que es tener 21 años y la belleza de la vida cuando llegas a tu casa para hacer lo que se te venga en gana.

Monday, October 26, 2009

Hoy

Las piernas están como máquinas oxidadas. Pesadas, descascarándose entre los pantalones. Felices de volver.

Saturday, October 24, 2009

PERMUTO NOCHE POR SILLÓN

El carrete. El festejo del porque sí, el del porque no. Por suerte, desgracia, o porque es no más, el asunto perdió toda su magia. Dejé de interesarme en los bailes exóticos, en las rondas de cerveza y ver el amanecer con zumbidos en la cabeza. Es incomparable la paz de estar en la casa, de dormir y sentir cada ruido de la calle como si fueran las mejores canciones para largarse a volar. Me preocupa el no sentir las ganas terribles de vestirme con la mejor combinación y moverme hasta terminar sudada para ir a tomarme un vaso lleno de chela. Quiero estar tranquila. Sin ruidos, ni golpes, ni luces, ni ese ambiente extraño de las discos. Sin gritos, ni toques, ni miradas, ni histeria. Porque a la salida, cuando todo aquello que ahora es indeseable termina, estás sola, incluso más sola de cuando entraste. Un colectivo pasa, una micro agolpada de gente ebria y tú, que estás en otro planeta, pensando en tus propias desgracias que por un momento fueron la mejor razón para olvidarlas. Por eso, cambio mil millones de veces todos los falsos argumentos de una noche, por estar en casa abrazada a tí, en ese sillón donde a penas cabe nuestra complicidad.

Huidobro, Neruda, Benedetti y Rimbaud nos invadieron como nunca antes. Mira lo que me hiciste.

Sunday, October 18, 2009

Dos tontos más emprimaverados

No, no. Nada de gracias por el vestido. Al fin y al cabo tuve que esperar 3 semanas para que me lo vieras puesto. ¿Sabes lo que son 21 días eternos? Sí, de seguro lo sabes también. En realidad, me he fumado demasiados cigarros esperando que cada siete minutos muera un poco más la distancia, pero no es tan terrible, al menos no si tengo la cabeza tan llena de cosas como tú. A todo esto: ten cuidado con tus ganas de matar a cualquiera que te moleste, yo sé bien las ganas que nos dan de limpiar el territorio, pero al final se agradece que a las moscas les guste tanto la miel ¿qué sería de las pobres patéticas sin nosotros? Oye, otra cosa, el libro me gustó, aunque no tiene conflictos intensos, a ratos me recuerda nuestra continuidad sin sobresaltos. Es extraña, sin embargo, tranquilizadora. Nos resta ir a beber café a un cerro, comer pizzas nuevas, andar a caballo, que me hagas el desayuno y emborracharnos juntos hasta no ver las letras de los poemas de Baudelaire. Me declaro de tu propiedad porque no suelo usar vestidos para el mundo, porque nada de allá afuera es mío, y a nadie le he logrado pertenecer a tal punto de sentir el mismo dolor cuando te desgarras la pierna jugando a la pelota. Tonto.

Friday, October 09, 2009

Tengo

En resumen, tengo:

- una fosa nasal averiada
- lo mismo de siempre (so, nervios de punta)
- el dolor de espalda y todas sus réplicas después de una semana en viña
- contactos nuevos pero que eran viejos... osea, su resurrección
- muchos "me quedé dormida" para una misma semana
- dos libros entretes que terminar de leer
- un libro -no sé si entrete- que leer para una prueba
- ganas de que sea 30 (o en su defecto, que llegue own fds)
- mucha torta acumulada de mi cumpleaños (pero me niego a comerla)
- mucho pelo que se me cae :(
- razones para esperar los viernes :)

Saturday, September 19, 2009

BÁILAME EL AGUA AL DESPERTAR

Quiero que un día, después de un sueño profundo, de esos que sólo el alma entiende, me despierten, se sienten a mi lado con un libro en la mano y mientras la cama aloja la nueva tibieza de un cuerpo tembloroso, me lean un poema. No me importa cuál y no me importa cómo, simplemente deseo que unas palabras me envuelvan el despertar, me arropen como nunca antes y deseen grabarse en mi memoria como mi numeración. No habrá identidad mejor que una estrofa, no habrá mejor instante que el sol expectador, mi estómago desayunando un verso y unos labios ocupados en decir:

Báilame el agua
úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto
sácame de quicio,
hazme sufrir,
ponme a secar como un trapo mojado
no desates las cuerdas hasta que sea tarde.
sírveme un vaso de agua ardiente y bendita, que no sea tuya ni mía,
que sea de todos.
Lléname de vida,
líbrame de mi estigma,
llámame tonto,
olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora.
No me arrastres,
no me asustes,
vete lejos,
pero no sueltes mi mano.
Empecemos de nuevo
sangra mi labio con sangüijuelas de colores.
fuma un cigarro para mí
traga el humo,
arréglalo y que no vuelva a estropearse
échalo fuera.
Cruzate conmigo en una autopista a cien por hora.
Sueña retorcido.
Dame la llave de tus oídos,
toca mis ojos abiertos
nota la textura del calor
hasta reventar
¿por cuánto te vendes? Regálame a tus ídolos,
yo te enviaré a los míos.
Píllate los dedos,
los lameré hasta que no sepan a miel,
hasta que no dejen de ser miel.
Sal, niega todo y después vuelve.
deja que te invite a un café
caliente, claro
y sin azúcar
sin aliento...

(Extracto Báilame el agua, Daniel Valdés)

Saturday, September 12, 2009

caída libre

Hace tiempo había un montón de versos que expulsaban rocas que caían con fuerza sobre el piso. Un día, el productor de grietas cesó su labor, y ahí quedaron todas las zanjas, que sin querer se cerraron con los equinoccios. Ahora las cicatrices expelen aromas inéditos, y algunas palabras se van quedando ciegas de tanto olvido, algunos recuerdos se coludieron con los cigarros y ahí se fueron consumiendo en lapsus de siete minutos. Sin embargo, ahora suman un año, ahora somos tantos los contagiados con la enfermedad de la inspiración desmayada. Era tan libre escribir por sentir, escribir por mirar y tocar con sueños las escenas inocentes. Ahora hay tantos peros, tantas excusas y tan pocas victorias literarias, en el fondo, y sin entender por qué la injusticia de sentir con la piel se hizo presente entre mis dedos, no hay mejor momento que el haber comenzado a vivir de esos intentos y respirar entre su pelo todo lo que una vez rocié en el papel. El tiempo de sequía llegó para quedarse por mitades, pero la responsabilidad del señor de las grietas, en el cuerpo que sea, volverá algún día para llenar de frases este descenso de escaleras deslavadas.

Monday, August 31, 2009

Tú sumas, yo leo

El chico de las respuestas matemáticas y la oratoria hitleriana se siente solo el día de hoy. Por fin, por fin me lo ha confesado. Yo creo que hace mucho tiempo se siente así, tal vez desde que su cuerpo se llenó de bosque y sus aromas se tornaron poco sutiles. Si bien esta necesidad es de las mejores y de las más normales, no tengo título que avale mi patético conocimiento sobre los remedios para las conversaciones nocturnas que sólo se comparten con la almohada. De hecho, cada vez que conversamos, ésta me arranca un par de cabellos que se cansan de luchar por volver a mi cabeza, que pasa como máquina aplanadora por todos los rincones de aquel invento. Ni idea de lo que decirle, porque siempre tendrá una respuesta para hacerme sentir la persona más años luz diferente a él. Al final, se me ocurrió terminar en sus propios códigos, señalando que 1+1 siempre es 2. Pero su respuesta fue: "No siempre", por lo que simplemente me declaré incompetente para continuar la conversación, tal vez porque en términos fríos y matemáticos nunca me sentí a gusto, o porque siempre, pero siempre, estaremos hablando en dimensiones lejanas. Esto me pasa por recordar a cada rato un verso.

Sunday, August 23, 2009

No parece, pero es

Yo solía describir todo lo que estoy viviendo. Usaba palabras poco comunes y trataba de acariciar la metáfora con las mejores imágenes que nunca pisaron la realidad. Con el tiempo fui olvidando, y dejé atrás la posibilidad de lo material, porque en el fondo, sabía que la esperanza no era tan verde y las virtudes de mi ser no se parecían ni un poco al cielo.
No tenía ni tacos ni armas, por lo tanto nunca armé una guerra digna de libros de historia. Me equivoqué un millón de veces y a cada instante se suman números a esa cuenta, se restriegan en la conciencia y allí termino manipulando todo lo vivido, como si la ficción que constituye el pasado se pudiera mimetizar con las buenas intenciones que se tienen a futuro.
El problema es que la gente no olvida. El peligro es que a cada instante lo reprochen sin palabras. Por suerte, por coincidencia o simplemente porque somos dos pobres personas, estamos abrazándonos cada vez que los demás fijan su vista en sus propios asuntos. Así me siento menos endeble, pero al mismo tiempo segura de que estoy viviendo de esas descripciones a las que nunca le daba un final feliz.
No quiero olvidar, ni recordar. Quiero vivir así, con un abrazo firme y mis ojos entreabiertos, porque ya no deseo estar atenta a lo que pase alrededor. Aunque todo parezca, pero no sea ni en las mejores ensoñaciones.

Un caracol se fue en un crucero.

Friday, August 14, 2009

Sólo planes improvisados

Han pasado catorce días desde que comenzó el mes, y la misma cantidad llevo desconfiando de lo más importante. A veces uno desconfía porque simplemente ignora, entonces no tiene los argumentos suficientes para considerar un hecho como absolutamente inminente. Bien, estos días se me han hecho eternos, y la semana extrañamente demasiado rápida. Será porque me he pasado esperando que sean las once de la noche, porque eso alivia en parte mi temor.

Of course, esta no es la manera en que creí comenzar el semestre, pero fuera de mi ronroneo constante y atemorizante (sí, cacofonía ¿y qué?) el pie derecho le saca cuerpo de distancia a las malas caras y esa disposición igual a basura que algunos tienen para comenzar una etapa universitaria versión sexto semestre. A mí me gusta el nuevo Campus, no me molesta viajar (por fin se justificaron los 2 años de buses interprovinciales) y no me interesa estar sola o acompañada a ratos. De hecho, prefiero aquella alteridad social. Lo único que evado es el almuerzo solitario ¿habrá algo más triste que eso? Por lo mismo el otro día invité a un alemán que va conmigo en una clase a almorzar a nuestra mesa. No sé como nadie lo hizo antes.

Anyway, varias cosas nuevas se suscitan y está claro que todo es parte de las nuevas etapas: sólo hay cabida para planes improvisados. Un par de rabias por los horarios con complejo de autos chocones, gente nueva que siempre estuvo ahí, el celular por fin me lo cambiaron los usureros de Entel, me resfrié el cuarto día de clases y un montón de cosas más que ahora no tengo ganas de recordar. Por lo menos algo sigue siendo contínuo, y eso es precisamente lo que hace de Viña algo menos desolador y con un leve toque colorido tanto fuera como dentro de la hora de dormir. Justo como este momento. Aunque se equivoque y aparezca a las 12 de la noche, en el primer cuarto de mi sueño :) no importa nada, no importa nadie más.

Wednesday, August 05, 2009

No sé si ganamos o perdimos

Hoy en la mañana soñé contigo: íbamos corriendo con un gran grupo de ex compañeros, en una competencia donde debíamos bajar un cerro terrible en la noche, y nuestros cuerpos se dejaban caer por la gravedad mientras las piernas hacían un esfuerzo sobrehumano por moverse en círculos, desde el muslo a la punta del pie. Tú ibas con ese chaleco celeste que conozco bien, y ese maldito pendrive que deja colgando sus audífonos blancos por sobre tu ropa. Mientras corría, miraba hacia atrás y los veía a todos con cara de miedo. Mis miedos son vuestros. Más atrás, venía un tipo a caballo con rostro furibundo, y asumí que escapábamos de eso. Siempre arrancando de algo ¿eh?. A pesar del miedo, durante todo el sueño estuve segura que ganaría(mos), y así fue: fui la primera en llegar a una planicie idéntica a ese peladero donde íbamos con mi mamá cuando tenía seis años. Crucé la calle corriendo, sentía mi cara caliente -de seguro estaba rojísima- y el sudor me molestaba en la frente. Subí por esa calle que bien conozco y me paré tras un letrero, porque no sabía si el juego había terminado. Poco a poco fueron llegando los demás y ya no estaba tan segura que hayan sido nuestros ex compañeros, al menos porque sus rostros no decían lo mismo. De pronto pude reconocer a una niña que entró al baño público extrañamente ubicado en ese pasaje, y tú, por supuesto, que te acercaste y me pediste un beso mientras nadie miraba. Como siempre, te dije que no, porque me encanta ver tu cara de decepción, y cuando nos observaron, no lo volviste a pedir. Desperté con el sabor que me deja tu partida los fines de semana, con el inconciente amortajado y el miedo más confabulado que nunca con la cama que se hunde cuando duermo con mis extremidades apretadas y cansadas de bajar tanta colina irregular.

Para hoy, definitivamente: Shape of my heart

Wednesday, July 22, 2009

Lo pequeño

Hoy estaba sentada esperando mi turno en la sección post-venta de Entel. Generalmente, cuando las personas están ahí sentadas no hacen más que mirarse, mirar el suelo, el techo y los folletos que no contienen más que letras revueltas. A mí me pasa que cuando estoy esperando algo, nunca le encuentro sentido a lo que me rodea. Al frente mío había un niño de aproximadamente 5 años, que se sentó pacientemente en la silla que dejaba sus pies colgando. A su lado, de pie, su madre delgada, alta, con minifalda y polerón. Se veía una mujer tranquila, bastante conforme con su hijo, pero con pocas ganas de ponerle demasiada atención (tal vez sufre del mismo problema que yo: el no poder concentrarse en dos cosas mientras esperas un maldito turno). La cosa es que los vi salir del local antes que llegara su momento de entrar al módulo, el cual era posterior al mío. Unos minutos después volvieron. El niño venía comiendo un barquillo de lúcuma chocolate que venden en una confitería cercana a Entel, y la mamá traía en su mano un paquete de trufas. Él le preguntó si podía comer una, a lo que la madre le contestó:
-no, porque éstos dulces traen licor.
-no te entiendo
-eeeemmm... traen copete...pisco.
-¿cómo?, explícame.
-mmmm a ver... estos dulces traen vino... adentro tienen vino, entonces no todos pueden comerlos.
Las explicaciones de la madre me ponían nerviosa, me daban ganas de meterme y ser un poco más didáctica para mostrarle las propiedades de una trufa a un niño de 5 años, que, mal que mal, no le hubiera hecho daño una probadita. Pero claro, como esa trufa traía "copete, pisco y/o vino", tampoco se me hubiera antojado un mordisco posterior a la explicación (muy apegada a la realidad, por cierto...). El niño se quedó pensando un momento, mientras lamía con gusto su helado, y luego dijo:
"Entonces lo pequeño siempre gana, porque está adentro pero nadie lo puede ver... entonces vence a los otros".
En ese momento, les juro que lamenté que su madre no le haya puesto atención, no haya comprendido el tremendo nivel de análisis de su hijo y no tomara en cuenta la tremenda enseñanza que su retoño le había dejado a una tipa aburrida que esperaba su turno. El mío llegó antes que me atendieran. Lo pequeño, en boca de ese pequeño, sí que fue grande.

Monday, July 20, 2009

Sofía y yo compramos por catálogo

La cosa que tiene Sofía la adquirió en el mismo catálogo que la que ando trayendo a mi lado, pero yo recibo las encomiendas cuatro veces al mes y desde más lejos. Hace poco lo vi subiéndose al auto mientras ella se abrochaba el cinturón con ganas de arrancar pronto de su propia inseguridad, siendo que la llevaba muy bien acomodada a su lado con cara de copiloto. Yo debería espantarme de su actuar y pedirle que frene lo más pronto posible, pero no tengo como seguirla entre calles cosmopolitas.
Cuando la conocí se veía callada y terminó acompañándome a una esquina a orinar entre escaleras sucias; al fin y al cabo, era otra historia más para contar en esas interminables noches de jueves desquiciados. Me acuerdo que dejé la razón acostada, bien tapada y con el estómago lleno en la casa, y me iba siempre con la cara llena de risa, las Converse a punto de estirar la pata, y mis pulmones a prueba de perforaciones, sin contar que mis piernas destartaladas y mi banano negro hacían malabares con aquél descenso interrumpido por los besos de esa cosa.
Llegó un momento en que no tuve miedo de salir a hacer ejercicios de coordinación en la pista de baile de ese cada vez menos frecuentado local. Allí, la cosa de Sofía me enseñó a bailar salsa, me giraba como trompo e incluso me pegó un combo en la nariz. Tenía mucha simpatía, talento para la música y cara de moscón bien muerto y apuñalado. Todo lo contrario a las cosas que me gusta consumir. Él, tan buena gente, incluso le compró un completo que ella rechazó porque no le gustaba la palta, mientras a mí me corría la baba con ese bajón del demonio. Debí haber puesto una cara de perro vago y somnoliento, porque me lo regalaron.
Esa noche no sé cómo subí hasta mi casa y menos cómo puder cargar mi cosa sobre los hombros. Pero aprendí algo importante: las mujeres no somos buenas para comprar por catálogo, tenemos una fuerza impresionante cuando el calor corporal se rie del frio de la madrugada y, lo peor, mi pobre zapatilla terminó con un hoyo terrible en la planta. Al otro día pensé que a Sofía jamás le hubiera importado, mientras veía que su auto se alejaba rápidamente con dirección totalmente opuesta a la devolución de productos defectuosos. Y como no me sirve su recorrido, tendré que ir a pie, aunque llegue sin zapatos.

Saturday, July 18, 2009

lugares comunes

Juan tiene razón. Los síntomas se repiten esta vez, y ni siquiera me había topado de cerca con otros testimonios femeninos. Es cosa de sentir, leer un rato toda la somnolencia con pinta de final feliz y pensar que el montón, esta vez, también te incluye a tí. Un nombre tan repetitivo no podía estar exento de una clasificación común y corriente. La Daniela, la misma que se preguntaba por las posibilidades de una en un par de millones. Más fácil ganarse el kino, creo yo. Por lo menos, me quedo con el teclado, y a falta de ello un lápiz bien acompañado por un papel asexuado que tolere toda esa disputa entre los sexos, las faltas y las protuberancias hormonales que a veces salen arrancando por/frente a tu nariz. Quién cresta me mandó a cumplir los veinte con tantas preguntas a cuesta.
La última tontera de este estilo que se gana un trozo de blog. Ajum!

Friday, July 10, 2009

Con son

Va a sonar a desastre, a lastre, a cáncer. ¿Quién dijo que todo era verdad? a mi no me basta con la acentuación correcta. Creo que se me parte el pálpito, y pago por purgar las partes paridas con prisa. Paro, pero pronto premio al prócer de mis prosas primas. Propongo porno, parlo y a Carlos no le asienta eso de colocarlo claro. A mi tampoco, hecho prenda señorita, esa que da, pero quita. Así, mecí lo que fui cuando crecí y me vestí para partir de aquí. A mí no me gusta esperar porque sí. Te dí razón para asir mi decir, pero tu rezo se pone tuerto cuando vuelco mis gestos en tu centro. Podría sonar a convicción si la acción no fuera invento de un montón de trozos de corazón.

Anonimatos

Un acuerdo, un acuario, un canario. Sin nombres, con varios anonimatos a cuestas.
Somos lo que al resto le dejó de importar, aunque no me cese de inquietar la idea de cómo encontrarte en el supermercado, o como llamarte parada al centro de tu mítica capital. A veces cosmopolita, a veces misógino, a veces a la mitad. No me deben importar los nombres si vas a estar cuando los lunes vean el final del túnel, en un domingo donde nunca más sonó el teléfono.

Friday, July 03, 2009

failure success

No sentí que era un problema, hasta que me lo dijeron. ¿Tan malo es no aceptar la cursilería como un mal necesario? De hecho, siempre he pensado que es un mal, hasta que adquirió el calificativo de necesario. Bah! En mi adolescencia también tuve momentos cursi (cursi cursi (8)), pero de un sopetón se me fue todo el gusto por caminar sobre las nubes. Ahora no sé si sea bueno estar tan lejos de todo aquello, o si lo exagerada que soy me lleva a evitar cualquier atisbo de debilidad. Es que no sé si las flores, corazones y canciones románticas me dan más asco que la ausencia total de aquello. Y así con los abrazos melosos y las frases estúpidas como "si amas algo dejalo ir... y bla bla bla", cresta, me dolió la guata. En el fondo, no es un tema de esencia, es más bien un trabajo bien elaborado de hace cinco años atrás, donde los frutos se convirtieron en bondades de la naturaleza absolutamente impenetrables. Y vaya que he tenido éxito.

Sunday, June 28, 2009

don't stop to call me

"Me molesta tu felicidad", me dijo una compañera en tono gracioso. Al contrario de lo que podría pensarse, me alegré enormemente por la broma. Lógicamente estar más contenta que hace varios meses atrás te hace mantenerte siempre en un vaivén ridículo y lleno de calmantes que es únicamente tuyo. Me alegré también que haya sido una compañera de aquellas que nunca creerías que va a notar siquiera si un dia te le paras en frente con los ojos llorosos. Pero sí, algo bueno debe estar pasando como para que mi sonrisa grisácesa se olvide que aún le faltan varios meses por volver a los mordiscos de marfil.


(la imagen: un gusto)

Saturday, May 30, 2009

Remanente otra vez

Al final no compraré ninguna edición de flores del mal porque no se produjo la catarsis necesaria para ello. Tampoco se producirá mientras algo, mientras cualquier cosa. Tampoco tengo ganas de volver a despertar etapas y ser un relevo mal preparado para cualquier andanza torpe sobre una pista del tipo que sea: atlética, de baile, musical, de la disco. Da igual, todo da absolutamente lo mismo si no se tiene constancia, o si aceptaste lo inconstante como lo más constante. Era el problema de varias carencias atrás que no se cansan nunca. Parece que nunca voy a poder y que siempre lograré lo restante. Promover el determinismo como causa lógica de algunas relaciones, del tipo que sea también. ¿Lo que sobra? bueno, está ahí riéndose por la gran carencia de otros.

Saturday, May 23, 2009

un libro usado

Creí que un onomástico sería la excusa
o que un simple recuerdo traería la causa
pero el deber de hacer caso a los impulsos
me llevó a una tienda barata de libros usados:

Compré las flores del mal
y sus aromas roceaban las hojas secas
mientras acentuaban una M intelectual
que parecía cautivar todas las letras.
había una frase larga que se contenía
mientras la espera exhoneraba su voluntad
espié la angustia de su irresoluto destino
atrapado entre el abismo y la maldad.
atrás quedan mis convicciones
mientras me acerco a la salida
acabo de comprar la verdad acallada
acabo de cercenar un hada.
realmente las utopías se encumbran
lo más alto que se les permite
mientras un libro maltrecho se asoma
victoreando que este pecho palpite.

Friday, May 15, 2009

ñam

Chocolate blanco de mi corazón
con millones de pequitas pequeñitas
enanitas e inintelegibles.
Comerte, carcomerte
el alma celeste
y tu piel anaranjada
sabe a menta, sí, pero no sabes
que más dulce es tu coraza
blanca, acaramelada
esparcida en trocitos confundidos
de marfil.
Tocaría una melancólica espera
con mi calorcito estomacal
para decirle al mundo agrio
que un terrón claro me ha conquistado.
Estoy toda derretida.

eme

Leme
meeese
simose
lemesesimose
si
nosenose
peces
meces
ynose
momonose
simisimisma
omeosasusa
simipisinisi
mosiminimisi
ayyaimomimio
misimino
musaamasa
amas
mas
mes
osa
mia
sin
mas

Sunday, May 03, 2009

no matter

Nada mejor que llegar con bajón a la casa, comer carne mechada rellena, pan con mantequilla y aceitunas, jugo de naranja y llamarlo por su apodo secreto, ese que solo tu le dices. No importa si está durmiendo.

Saturday, May 02, 2009

think

Quiero un auto
un departamento bien amoblado
y
mejor me voy a estudiar

Friday, May 01, 2009

Perfect

Labios de mujer, ojos rasgados, pelusas cansadas, mente extraña, un par de cuentos, música repetida, temas locos, anuncios notables, salidas de contexto indicadas y esperadas. Abre los ojos hacia el lado, teme muchas cosas, perdió sus inicios. A veces calla, a veces no para de hablar. Dice, hace y todo es poco para su persona. A mí me acostumbró el miti miti. Piel cordillerana, actitud desafiante, pasos ebrios, intentos y más intentos. Algunas victorias, varios fracasos. Dice que hace pero hace más que dice. Silencios variados, de colores y en blanco y negro. Va, viene, igual que la loca de las escrituras liberadoras. Solo, sola. Buena memoria, altura precisa. Andar torpe, muy torpe. Poca moda, poco le importa. Inglés, me sanciona su conocer. Cine, mucho de que aprender. Admiración intelectual me sobra ahora.
Por qué tenías que ser tan perfect.

Thursday, April 30, 2009

through the glass

Que el mundo pierda un color importante y simplemente me caiga rodando por tu cama cuando haya comido un montón de algodones de azúcar y me quede con ese sabor ácido después de haber vomitado un par de intenciones perdedoras. No suena tan mal. Lo malo es hacer todo eso con los ojos bien abiertos. Después puedo cantar algo como:

I'm looking at you through the glass
Don't know how much time has passed
Oh god it feels like forever
But no one ever tells you that forever
Feels like home sitting all alone inside your head

How do you feel? That is the question
But I forget.. you don't expect and easy answer
When something like a soul becomes
Initialized and folded up like paper dolls and little notes
You can't expect to bitter folks
And while your outside looking in
Describing what you see
Remember what you’re staring at is me

Cause I'm looking at you through the glass...
Don't know how much time has passed
All I know is that it feels like forever
When no one ever tells you that forever
Feels like home, sitting all alone inside your head

How much is real? So much to question
And never dare make up the mannequins
Contaminating everything
When thought came from the heart
It never did right from the start
Just listen to the noises
(No more sad voices)
Before you tell yourself
It's just a different scene
Remember its just different from what you've seen...



Saturday, April 11, 2009

can we lost in a hug?

Te propongo que tengamos un punto de partida ligado a las canciones de antaño, donde aún se escuchen risas en el patio del colegio. Nuestas risas, alejadas de toda órbita y centradas en espiarse entre medio de los bancos cojos. Lamenté haber crecido tan rápido sin tener las ideas precisas para contarte una historia con matices felices. Lo único que importa ahora es que el tiempo no nos arrebate más líneas subliminales puestas en algún espacio de la internet, y que no nos otorgue otras hendiduras en las manos. Al fin y al cabo siempre tenemos un par de palabras estancadas en los labios, como si las canaletas no fueran a rebalsarse lo suficiente este invierno para extender tanta distancia. Nos cuesta tanto decir y tan poco hacer. Esa anormalidad es la única razón que hasta el momento me explica el décificit de tus besos y la cantidad de horas que te pienso en cinco cuadritos semanales. Ojalá el teléfono sonara más seguido, juro que incluso entre las siestas de mala costumbre no me molestaría oír tu voz ronroneando.

Friday, April 10, 2009

Tarde

¿Por qué se me ocurre decir que nos subamos al bus que llegó una hora tarde después de que nos cansamos de esperar?
Hoy, como si a la realidad le faltara imaginación, lo virtual pasó de un mero significante a la concreción total.
Temerosa de los despidos y de los finales felices más tristes que besos sin risas entre medio.
Caótica, que no me entienda ni el cuerpo, que nadie sea mártir de todas las pausas que han dejado un gran paréntesis en mi vida, un paréntesis alejado de la tuya.
Me cansé de mirar rostros que no conectan las partes más importantes del cuerpo, como el pulso o la estática de los vellitos de los brazos con un roce coqueto. Me he perdido y vengo a lamentarme en una inmediatez consumida por pretéritos soñados. No paro de escuchar esas canciones dulces que me recuerdan el sabor de la primera sandía del verano; con esa emoción habría bastado para sonreír aunque fuera una vez más. Podría rascarme hasta sacarme la culpa del pecho, y luego pedir socorro a cualquier despistado amante de las letras, pero me mordí las uñas aún con los dientes inquietos, que quizá ya habían probado el mal sabor del orgullo. No creo haber actuado como el témpano que soy, ni siquiera hice que las hojas temblaran de frío. Sólo hay un error de cálculo que me ha servido para entender chistes malos y aplicar recursos lingüísticos que me dejan donde mismo. El resto del tiempo todo sigue siendo ese viaje que nunca concretamos, porque llegamos años luz tarde después que pasó el bus a recogernos la vergüenza, y nos dejó para siempre estancados en universos ajenos y lejanos.

Maldita sea la hora que encontré lo que soñé...tarde.

Friday, April 03, 2009

vos para!

Me cargan las evaluaciones cuáticas que hace la gente, los balances y resúmenes de un tiempo limitado en el que según ellos ha cambiado drásticamente su vida. No entiendo para qué tanto color, o esa necesidad sensacionalista de los medios virtuales transformados en diarios personales extraños y poco sinceros. Si me uniera, diría que pucha que terrible ha sido vivir fuera de casa, y eso que no llevo ni un mes: el refrigerador está malo, la ducha se hechó a perder, la casa huele a perro y las tablas de madera suenan hasta con los respiros. Sumémosle que queda a la mierda del mundo y que dos de las tres personas con las que convivo son más raros que pingüino en solarium. A continuación -según mi experiencia de leer blogs ajenos- tendría que agregar una reflexión mamona y pseudointelectual como: "pero que bah, todo es para mejor, así aprendo de las adversidades de la vida, porque ser estudiante es así..." Es más, podría decir que tengo la media cagá en la cabeza respecto a la razón aturdida con el aroma encefálico de flores de campo, o sea, un extracto de verano y primavera, todo junto que se vino a posar justo en marzo e inicios de abril. Parece que aquí no soy la única desubicada. Lo peor, es que sea conciente. Weon, stop.

Friday, March 27, 2009

endeble

Más allá de todo lo que se diga: que te sube el ánimo, que olvidas, que recuerdas, que te mareas, que ries, lloras, hablas lerdo y que encuentras y pierdes, para mi todo está tapizado de pequeños cuadritos de metal que no me han dejado revivir. Demasiado sonámbula para reaccionar y muy muy despierta para pensar con la mirada fija en un punto. Después me entero de una manera muy familiar todo lo que quise pero no quise saber jamás. En mis manos, llegó de la nada. Cómo no mencionar también el juego fugitivo al que me acostumbró la vida, o las circunstancias en las que me vi envuelta tan frecuentemente que ya son parte de mi angosto currículum. El frio mañanero batalla con la tibieza de la piel, como si no sobraran contradicciones. Mi rostro desencajado por todas las razones que encuentran estos ojos cuando dan un paso. Reafirmo lo corrosiva que puedo llegar a ser, lo hiriente e insensata por una adicción enfermiza de deambular justo sobre la cuerda más torcida. Y sé que hay más. Pero por ahora, no quiero nada. Sólo pediria la paz mental que había tenido tanto tiempo, sin siquiera saberlo. ¿Cómo te puedes sentir tan vacía en un día de tres besos? No sigamos extendiendo esta receta; me declaro endeble, extrañada y parca.

Saturday, February 14, 2009

I wanted to be a boy

Llegué y pienso que debí haberme quedado un día más. Tal vez uno solo, pero no importa: de lo bueno, poco. Sentí que no me molestan tanto como creí los panoramas burdos, las estupideces resonando en el aire, las risas estrepitosas, las miradas indescifrables, la perspectiva sobria tan alegre cual ebria adolescente. En ese nuevo escenario que me permitió ser la única en género y en un par de cosas más, creo que el orden y el aseo personal exagerado fueron las costumbres predominantes, el resto, maní. Me alegré comprobar que conforme pasa el tiempo bebo menos en los carretes y lo paso igual o mejor que en etapas novatas. También hechamos un vistazo a mis arrebatos hormonales de la Enseñanza Media y lo ridícula que me veía llorando a mares por bolucedes; esta vez lloré, pero de risa. Dos dimensiones se mantuvieron en armonía aunque sigo pensando que las paltas todavía están verdes en las mentes masculinas, sin embargo el tema de los países, política y la religión me pulieron un tanto los prejuicios. Incluso en un momento me pregunté cómo sería yo en versión masculina, y me reí sola de la imagen y personalidad que un "Lalo" tendría. Incluso estoy segura que hubiese ido a aquella mesa en la que un grupo de tipos arriba de la pelota nos llamaban simplemente para continuar con la fanea de dar jugo. Sí, hubiese sido genial ser hombre en ese momento. Aún así me agrada poder compartir sin dejar de ser yo, porque mis defectos han sido aceptados por tantos y tantas que me pasaría de tonta si no me pongo contenta, creo yo. Además, he cambiado, hemos cambiado. Quizá haya un montón de cosas que seguiré detestando de la llegada de los años sobre el expediente de vida, pero hay otras que sólo se van enriqueciendo con los condoros del ayer. Llegué a casa cuando la tarde empezaba a dejar pasar el viento entre las horas y yo campante y relajada retornaba a mi hogar a paso lento. Sola nuevamente, pero más que acompañada por la recreación visual, social y mental de los días donde no importó nada más que jugar play, tomar chela, perder el tiempo y escuchar música capaz de apunarte el cerebro.

Tuesday, February 10, 2009

.

La pertenencia
tiene poco
de tanto tener

Felices 4 años.

Sunday, February 01, 2009

Enero

Debe estar pasando algo muy bueno como para no acudir a la sesión sicológica alfabética. Tan bueno debe ser que me haga pensar más en lo sabroso que es el queso y comer de a poquito porque está muy caro, y cortarlo con las manos disfrutando su partición en dos trozos altamente imperfectos mientras ese desprendimiento suave se siente durante todo momento, hasta que las puntas se despiden y se separan definitivamente. En eso me quedo pensando un buen rato, y luego comparo el sabor con el jamón: ¿por qué siempre está mojado?, y moja al queso y así. Un pan con colores pasteles en la gama más sutil que se encuentra con tu lengua incluso más rosada. Yo no pienso jamás en el cerdo asesinado, y no lo haré porque ya tengo mi parte. Sí, en serio debe estar pasando algo muy bueno y agradable que me permitió comparar a dos seres mediante el maravilloso placer de comer a las 4:35 de la madrugada. Yo te digo, estoy bien dentro de esta perdición y no quiero entender nada, ni contar calorías porque son tan falsas como los aniversarios imaginarios que nadie ha de celebrar jamás. Entonces sólo se trataba de comer, respirar entre medio y esperar que cuando todo se digera previo dolor estomacal, yo esté comiendo un buen filete que conmemore la fantasiosa escasez repleta de ricos abores estivales, sólo estivales.

 

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