Nunca había ido al lanzamiento de un libro. Me sentí como en casa, la casa que llevo a cuestas más ligera que pluma, más fuerte que el cansancio. Se siente complicidad y euforia. Es como un desdoblamiento raro, que me hace anticipar cada palabra del escritor. Miro el libro y lo descifro como si las letras las hubiesen invocado mis manos, y ahora simplemente se plantan maduras frente a otros ojos, que alguna vez serán míos. Y algún día yo...
Monday, November 03, 2008
Subscribe to:
Posts (Atom)