Thursday, July 31, 2008

Jazz II

Me pregunto qué perfume te pusiste esta noche. Huele a tinta fresca y fantaseo con escribir en tu cuerpo las frases atoradas que mis manos aún ignoran. Creo que más de alguna vez te comenté mis ganas por trazar líneas en los pliegues de tu piel, pero probablemente lo hice desde la semi conciencia producto de noches bohemias. El vendaval que todo se llevaba me despojaba de los criterios aferrados a la forma que una dama debe comportarse.

La mesera se nos acerca unos minutos después de haber comenzado a comentar la hermosa decoración del lugar. Nos pregunta qué nos vamos a servir y le pido un Alexander internacional, mientras tú dudas entre martini o sour. Sé que tus intenciones a corto plazo se manifiestan en la elección del sabor que inundará tu boca o inflamará tu alma. "Martini", le dices. Yo te miro mientras descifro tus indicios. Enciendo un cigarrillo y el rouge de mis labios perece ante la insistencia calva de fumar para calmar la ansiedad.

No puedo evitar reparar en los detalles de esta noche. Todo parece ser un grito a viva voz desde las entrañas de lo que no tiene origen. Tu corbata blanca me recuerda el corazón de una manzana y lo efímero de la verdad que se niega a permanecer virgen. El jazz propagándose por el lugar me envuelve y todos parecen confiados en la eternidad del momento, todos alrededor disfrutan de la nebulosa rítmica y suave. El sentido de alerta desaparece, un puñado de cuerdas me retumban en el pecho, luego la espiral adormecedora. Creo que ha pasado mucho tiempo desde que llegamos, pero la llegada de las copas me indica lo contrario.

Bebemos y brindamos. Creí que nunca llegaría el momento de poder hacer un brindis dulce sin mayor motivo para celebrar. La noche, la vida, la boca, el desguste. Hoy todo tiene una razón apartada de lo racional. ¿Cómo no vas a encontrar excelente tener un motivo ficticio para sonreír...?, ¿por qué te sigo hablando desde los poros y no diluyo con mi lengua la sinceridad que siempre se me atasca en las frases retóricas de amateur de poeta que soy?. Me inquieta recordar que alguna vez bebiste de mis letras esparcidas por más rincones de los que quisiera. Ahora entiendo porqué te comportas de esa forma: ambos estamos en un juego de indicios.

Por fin hablas y me rescatas de la redundancia mental. ¿Te he dicho que esta noche recorreremos por completo todo lo que hay?. Por primera vez me dices algo que no puedo descifrar de inmediato, es casi como si me hubieras dado una ecuación algebraica para resolver, sólo que esto es peor: está dado en códigos que debiese entender de pies a cabeza. ¿Qué es lo que hay?, pregunto. "Nosotros, eso es lo que hay", me dices mirando directo a mis ojos. Acabo de tener esa sensación de sube y baja desde el fondo del vientre. Tal vez no soy tan buena para los co-textos, o tal vez tu sigues siendo el aprendiz de galán que un día conocí...

Saturday, July 26, 2008

Jazz

Ya sé lo que quiero. ¿Conoces el nuevo bar del sector sur de la ciudad?. Sí, el mismo que tiene un saxo afuera y al que se ven entrar y salir parejas vestidas de gala casual. El cliché criollo tan holiwoodense que nada tiene que envidiarle a la polarización latinoamericana. Quiero que me lleves allá. Espero que me pases a buscar a eso de las diez menos cuarto, para que quede tiempo de hacerme la desentendida y decirte que no esperaba nunca un gesto así de tu parte.

El vestido rojo me quedaba bien hace dos años atrás. Supongo que los apretones que me produce el cierre en la espalda tienen algo de conexión con el tiempo y la escasa benevolencia para con mis contornos. No importa tanto si te fijas que las piernas se muestran airosas bajo el brillo de satín y el cinturón negro algo laxo para no apretar la tentación que se fija poco a poco, risueña y avergonzada. Ya sé lo que quiero: no pretender nada.

Tu mirada siempre ha sido la parte más vaga de tu cuerpo. Nunca te puedo descifrar pero aún así lo intento, ofuscada pero confiada en sus buenas intenciones. Hoy sabré si eres bueno para menearte junto al Jazz y si somos capaces de crear esos pasos de películas comunistas. Tengo el cliché tan sometido a mi vida que no puedo esperar a llegar.

Entramos distraídos, de la mano. ¿Te has fijado que nunca se tocan todos nuestros dedos?. Si fuera supersticiosa ya me habría desencantado de las posibilidades, pero la mecánica cuántica la guardé para un curso de segundo año donde me cansé de refutar la mala conducta de mi cerebro. Tus letras las puedo leer mejor cuando me soplas al oído como escarbando entre mis cabellos decididos a permanecer en su estado más suave y natural.

Las mesas son pequeñas pero las sillas están cómodas. Adoro ese gesto siútico de cederme el asiento y acomodarme. Dejar la cartera de mano a un lado aunque tema que con el avanzar de la noche la pierda junto a un aro. ¿Te comenté que los compré en un baratillo de joyas y me pareció innegable su fantasía ABC1?. Me encanta que tu corbata combine con el resto del lugar. No me atrevería a usar la palabra perfección, sabes que me he pasado la vida buscándola y agregandome parches al cuerpo con su significado.

No nos cuesta iniciar la conversación, siempre es una continuación de lo que una vez empezamos sin identifiación clara, mucho menos social. Entre tanto, evito ser demasiado tosca, tu sabes que me cuesta la coquetería barata; la fina es la utopía marxista que no dará el resultado esperado. Me conoces y sé que cuando te aburres de escucharme, me miras el escote...

Friday, July 25, 2008

live for words

'cause I try, I supposse that I ever try. But while you can't come to me, to my fragance, secrets or something that I have without graceful, I just can wait. I don't know, but today, when I said "sorry", I could feel some better. Maybe, never will be just one think, or just one word. Words. I have been live with a lots of words in my mind, in my skin, in my dreams. But these are the only thing that I never guess. The only one conviction, and to this way I can going on.

Wednesday, July 23, 2008

unwritten

309 tirados a la página, el cigarro que me ronda la adicción de escribir una duda o varias
Tengo miedo de la almohada, tengo pánico de la taza rota.
Hay palabras homófonas; homónimas de amor sordo.
No tengo cabeza para estar pensando, no tengo cabeza para sombreros.
tú es nadie
eres todo, nada.
A veces me da por escribir con pausas, o pedirle a las letras que guarden silencio.
Callarse no sé si es mejor que decir a mitades, o hablar todo a un niño sordo.
No soy yo, no eres tú, somos todos. La falta de control la cambié por películas.
Me gusta que no conectemos nada, ni para cortocircuito nos alcanza.
Al fin, me dijo. Al fin libres (atrapados) miramos el mañana. Maldito mentiroso: nadie lo ve.
No creer en nada ni nadie, romper, trizar, cortar, hacer mal, decir, pensar, lo mismo es.
Decir muchas veces muere es morir también.
Cómo no rendirse a la inconexión, cómo no hacer mal uso de mis días y argumentos.
Aprende, come, camina y respira. Te va quedando menos uso consciente.
Lo siento con tu ojo, lo siento con tu intento. Pero la mujer que no es hombre es fémina agraz.
Y anda diciendo lo que no dice nada. Esa soy, y aún así no sé definir. Pérdida motriz.
La capacidad es como el cero absoluto. Correr y cansarse. Arriba y abajo. ¿Y si no significara nada?
La felicidad de no saber, de no querer. Mentira dos. No sé como terminar lo que no se empieza.

Wednesday, July 16, 2008

Body

siempre castigo a mi cuerpo y lo encierro en esos frascos de velas que dejan toda la esperma a los costados y la mecha se muere en el fondo, creyendo que todo allá arriba es infinito e inalcanzable. Lo escondo como cuando se muestra la verguenza bailando salsa, o cuando me miro demasiado al espejo. Evitable y estratégicamente decantado. El secador de pelo me oprime el rostro, me tapa la vista con el alboroto que causa allá arriba. No hay nada mejor que no mirar tu rostro en la mañana. No habría nada más agradable que querer verte desde adentro. siempre condeno a mi cuerpo a vivir opacado, aislado y desplazado por la personalidad de la niña de voz fuerte y algo, algo aguda. Nada nuevo, pero no quiero definir los contornos. Me cansa correr, me cansa vivir a veces, me cansa catalogar mi cuerpo con sus anatomías y medidas extrañas anormales. No tengo ética corporal y no sé si me queda juventud cuando veo fotos de ayer. Esos años se han extraviado, esas imágenes te recuerdan la pérdida. Quiero que me fluya el alma y el cuerpo sea el medio más delicioso para mover el ser. La comodidad de estar en casa, en tu propio albergue mientras la segunda piel se pasea por algún lugar de este planeta. Sí, el castigo siempre por delante, el paso de baile mal dado, la intoxicación de mis poros, la movilidad de mis huesos. Castigo eterno elejido por la forma poco moldeable que tiene mi carcasa. Y es mi hogar. Decorémoslo pero querámoslo también. Algún día te levantaré el castigo ridículo.

Sunday, July 13, 2008

Yo puedo traducir la nada


Así quedaría la traducción muerta de lo que no quiero decir. No es poema ni canción, ESTO ES NADA, nada para vivir entre expiraciones constantes.


Madrugada.
Siempre me avisa el toque del reloj taciturno y puntualmente triste.
"¿tienes un momento para sonreír?"
hemos cambiado en estos días
vamos tirando cáscaras de lo que fuimos
ayer, hoy, mañana, un sólo respiro dulce y agraz
las canciones traducidas no tienen conexión

lenguaje y poder, dime si me equivoco
o jugar con fuego era menos peligroso
date cuenta que la vida era tu dolor
demos vueltas a la rueda allá afuera
traducir tus gringadas no es necesario

y el coro, oh el coro
palabras duras de difícil acceso
repetitivas vueltas de mis frases encarceladas
tus ojos allá afuera, abrazables y lejos
era tanto anhelo el tenerlos
si pudiera te abrazaría
pero el going to es un proyecto

cierro el final de no ser baladista
sueños esparcidos, siempre lo mismo al tacho
tómame las manos frías de abandonos
"por aquí no abundan rezos petitorios"
veamos la contratapa del libro
sí, me había equivocado en interpretarlo
el inglés de mi vida se mueve a saltos por la duda.



Sunday, July 06, 2008

go on

Una persona me dijo sigue,
y todos los demás se lamentan conmigo

Thursday, July 03, 2008

All near

Todo junto.
En la vida real no hay secuencias a elegir, no hay packs para decidir.
Todo junto y de una sola vez.
Mira, si parece que ayer estaba escuchando No de Shakira y lloraba como estúpida. Sí, lloraba.
Todo junto.
Todo se va junto también.
Es que lo que se ha ido no regresa, y si regresa, no significa que ese maldito poema que dice "si amas algo déjalo ir. Si vuelve bla bla bla..." sea verdad, porque en la praxis la nubosidad se hastía de ser parcial y se convierte en una estafa a los corazones aturdidos.
Perdí la cuenta de la veces que este año he muerto, de las veces que este año se me hizo imposible llorar, por más melodrama que me inventara para usurpar mi propia existencia y poner en su lugar un estabilizador de emociones.
Todo junto, quiero que se vayan todos juntos a la mierda.
Quiero que me dejen de hablar o que simplemente no me vean.
Que el año dos mil ocho deje de ser la mentira feliz que me inventé el primero de enero y que las vías poco transitadas de mi constancia por fin sean alcanzadas por estas letras. Que tomen vida.
Todo junto. Y a mí que me encantaban los totales.

 

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