Sintiéndome de todas las formas posibles con la connotación más negativa que hay, casi como un epíteto árido de lo que se es, fue, y será. Tan expuesta y oculta a la vez. La bipolaridad es el desayuno constante que evito en las madrugadas en desmedro del día claro y enérgico. El spleen de Baudelaire llegó por azar a tomar sentido en estos días, sólo que hace mucho tiempo buscaba la palabra exacta que definiera el entorno, el clima y la vida que adolece de vueltas en círculo y mareos redundantes. Estoy harta de las preguntas y peor que eso: de las respuestas desabrigadas.
Saturday, September 13, 2008
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