Saturday, July 26, 2008

Jazz

Ya sé lo que quiero. ¿Conoces el nuevo bar del sector sur de la ciudad?. Sí, el mismo que tiene un saxo afuera y al que se ven entrar y salir parejas vestidas de gala casual. El cliché criollo tan holiwoodense que nada tiene que envidiarle a la polarización latinoamericana. Quiero que me lleves allá. Espero que me pases a buscar a eso de las diez menos cuarto, para que quede tiempo de hacerme la desentendida y decirte que no esperaba nunca un gesto así de tu parte.

El vestido rojo me quedaba bien hace dos años atrás. Supongo que los apretones que me produce el cierre en la espalda tienen algo de conexión con el tiempo y la escasa benevolencia para con mis contornos. No importa tanto si te fijas que las piernas se muestran airosas bajo el brillo de satín y el cinturón negro algo laxo para no apretar la tentación que se fija poco a poco, risueña y avergonzada. Ya sé lo que quiero: no pretender nada.

Tu mirada siempre ha sido la parte más vaga de tu cuerpo. Nunca te puedo descifrar pero aún así lo intento, ofuscada pero confiada en sus buenas intenciones. Hoy sabré si eres bueno para menearte junto al Jazz y si somos capaces de crear esos pasos de películas comunistas. Tengo el cliché tan sometido a mi vida que no puedo esperar a llegar.

Entramos distraídos, de la mano. ¿Te has fijado que nunca se tocan todos nuestros dedos?. Si fuera supersticiosa ya me habría desencantado de las posibilidades, pero la mecánica cuántica la guardé para un curso de segundo año donde me cansé de refutar la mala conducta de mi cerebro. Tus letras las puedo leer mejor cuando me soplas al oído como escarbando entre mis cabellos decididos a permanecer en su estado más suave y natural.

Las mesas son pequeñas pero las sillas están cómodas. Adoro ese gesto siútico de cederme el asiento y acomodarme. Dejar la cartera de mano a un lado aunque tema que con el avanzar de la noche la pierda junto a un aro. ¿Te comenté que los compré en un baratillo de joyas y me pareció innegable su fantasía ABC1?. Me encanta que tu corbata combine con el resto del lugar. No me atrevería a usar la palabra perfección, sabes que me he pasado la vida buscándola y agregandome parches al cuerpo con su significado.

No nos cuesta iniciar la conversación, siempre es una continuación de lo que una vez empezamos sin identifiación clara, mucho menos social. Entre tanto, evito ser demasiado tosca, tu sabes que me cuesta la coquetería barata; la fina es la utopía marxista que no dará el resultado esperado. Me conoces y sé que cuando te aburres de escucharme, me miras el escote...

 

design by suckmylolly.com