Tuesday, April 29, 2008

Nariz, manos y pómulos

En realidad no me puedo concentrar escribiendo en la sala chica de computadores de la U. Bueno, todas las salas son chicas aquí. No sé por qué hoy en la mañana el cigarro me duró mucho, y para no apagarlo, dejé pasar dos buses. En consecuencia, llegué tarde a la U again (again elevado a mil), y estoy pasando el frío y las ganas de agredirme contra la pared, escribiendo y mirando de vez en cuando el cielo plomizo y aburrido, como sin ganas de vivir. Sí, hoy el día dice cosas como "no quiero saber de la vida" o "estoy muerto en el infierno" y cosas así medias cuáticas a lo más dramaturgo-voladits-hippie que ha perdido el sentido hasta que no encuentre su sol (yo tampoco lo veo hoy, ni ayer). Más encima llegué a Miraflores y me odié por no traer la cámara, los cadáveres de hojas se veían lindos en el suelo. Puta que hablo tonteras cuando tengo frío, sobre todo ahora que estoy sintiendo un hormigueo en mi mano izquierda, como que no se mueve como quisiera. Tampoco despierto a la hora que quisiera. La nariz es lo primero que se me congela en las mañanas, luego las manos y después los pómulos. Siempre en el mismo orden. La otra cosa que se me congeló fue la consecuencia: sí, me di cuenta de mala manera ayer lunes entre cervezas gratis y vidas a las que "no les basta la realidad", bueno, así me lo explicaron ellos, cuando les pregunté por qué la falopa y ellos me preguntaron por qué fumo cigarro si la cuestión ni siquiera vuela. Mal. Lo bueno: me concentré al fin.

Quiero jugo de naranja!

Thursday, April 24, 2008

What!

Ando tan What!
What happend?
What on heart happend?
WTF?

What con mi vida, What con el mundo, What con todo y todos. No cacho por ejemplo, por qué no me hice gótica o chica metal debido a mi déficit de cariño arraigado desde los doce años on remind. Quizá se deba a que encontré una pasión más normalona como escribir innumerables páginas todo el día, todos los días, con el mismo efecto de desayuno/almuerzo/cena, incluyendo breaks y esas manos. No sé pero la estratósfera se apoderó de mí este año, cambiando el enojo y el ceño fruncido por un gran WHAT en mi frente tomando en cuenta que todo se me olvida, que llego tarde a clases, que llego cuando éstas se han terminado o que simplemente no llego. Ando buscando guías espirituales y antes me las daba de sabelotodo con mi vida, que tengo el futuro claro, que sé qué hacer aquí y cosas de gente decidida pero bastante sola. Insisisto, (respecto a una entrada que suprimí) no debí haberme leído las cartas. Quiero hacer cosas más sanas como tocar guitarra. O que simplemente me vuelva a faltar el tiempo para no acordarme de lo que ahora me acuerdo. What?


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Thursday, April 17, 2008

Sólo es un escape de emergencia

Quiero decir tantas cosas...
nunca creé este blog para hacerlo una especie de diario de vida, tengo mi lápiz y papel para ello. La seguridad y la confianza de escribirlo todo ahí, para leerlo de vez en cuando y aprender, reír o llorar. Esto tiene otro fin, y creo que he seguido la línea "de todo un poco" cuando escribo en códigos, cuando no se puede ver claramente el referente. Cuando está dicho, pero incompleto, pero callado.

Hoy por hoy me siento ahogada, y aunque lo quiera escribir en páginas y páginas del diario a líneas, no me bastará. Necesito decirlo, pero no lo haré ni aquí ni ahora. Necesito el regocijo de la intriga que a nadie importa.

Ayer unos tres compañeros se dieron cuenta de mi cambio de actitud. Puta que me cuesta sonreír. Pero aquello me dio fuerzas para seguir, para comprender que guardarme la rabia y tratar de canalizarla, sirve de algo. Como que la atmósfera se torna más suave, las palabras más limpias y el ambiente más grato. En el fondo, cada uno construye su espacio, y yo me cansé de detestarlo. Había que arreglarlo. Aquél íntimo enemigo que malvive de pensión en mi corazón.

Hoy otra persona me dijo todo lo que proyecto, todo lo que soy en el fondo. Aquellos que ven la cara seria, la inaccesibilidad, el miedo, el rechazo. Y sí, hay que seguir cambiando el modo. Los efectos también son otros. Pero por alguna razón, me vino la pena. La melancolía, esa que siempre he percibido con gusto a licor de menta. No sé por qué, pero te deja algo frío recorriendo el cuerpo.

Y está por otro lado la imposibilidad de la entrega. Está el egoísmo de no querer compartirme. Está el deseo de enmienda, el comenzar una segunda parte de la historia que sé que jamás releeré. Quiero llorar en los brazos de mi antagónico personaje, quiero repartirle los besos que poco a poco voy sintiendo y despedirme de la mejor manera posible de lo que nunca podrá ser. No entiendo por qué lo traje a estos sectores inestables. Al sentimiento débil y al cuerpo silencioso. Jamás emito frases desde la piel. Mi boca lo hace todo desde el verbo frío, mis manos llenan páginas y ahí se va la corriente del deseo.

Por otra parte, me volvió el trauma carrerístico/el futuro/el mañana que no ví. No sé si detenerme para comenzar de cero, o seguir para comenzar de nuevo también. No puedo concentrarme en un futuro negro, no puedo motivarme en un cajón de manzanas en oferta. Amo con todo mi ser el lenguaje, amo con locura las letras, amo la canción de la lírica y el delirio de la retórica. Pero por más que trato, por más que lo intento, no veo mi cuerpo corriendo tras otro, persiguiendo la cuña, la entrevista, la declaración vacía.

Busco desesperadamente la filosofía que jamás entendí



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Sunday, April 06, 2008

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Si lograra esa extracción de segundo donde me arranco el pasado, el presente inexistente y el futuro que invento a cada momento, podría, al fin, concentrarme en las palabras dulces. Las mañanas se tomaron el derecho del invierno, las calles están suculentas, el tiempo atrapado en un compac olvidado y rayado de tanta repetición absurda. La droga que se necesita para repasar los lugares que nunca pisé. Debo practicar el ejercicio de la dulzura, más allá de los granos de cacao esparcidos por mi boca. Soy tan imperfecta que no tengo faldas con ruedo amplio, aretes sencillos, ni la cualidad de expresión suave. Simplemente adorno el semblante serio con pecas tercas y lunares lanzados por la polvareda de lo que nunca fue. Quiero que llueva y mirar por la ventana me recuerde el llorar con intensión. Con fuerza. Quiero que las distancias se acorten con una decisión oportuna. No quiero tener miedo a sembrar flores a mis pies, sin pensar después en cuantos saltos daré para pisarlas una por una. Las margaritas nunca fueron la solución a los días nublados. Esa niñez efusiva no está integrada a los cálulos de las horas. Mi delirio no está comprendido entre dos besos. Allá afuera, la neblina sigue estancando las copas de los árboles, la altura que quiero encontrar para la respuesta que espero. No encuentro la bufanda negra de cabecera, no encuentro los libros adecuados y lo peor, es que perdí aquella carta que tiene la pureza que ando buscando. Sí, Tengo un desorden tan organizado...

No soy asidua a los videos, pero este me mató, es un poco la banalidad con la que soy feliz a ratos, la estupidez, la simplicidad, la cosa sin sentido... Muchas veces necesaria. Véalo y distraigase un rato.
Mención honrosa a Osvaldo

Tuesday, April 01, 2008

Me gustan los chocolates de diez pesos, esos que dicen que hacen con sangre de perro y no sé que otra porquería más, pero nunca los compro, porque es una flojera tomar las moneditas doradas que la gente últimamente mira feo, (fíjate que las de cinco pesos te las tiran por la cabeza los micreros) y pedir esos chocolates con gusto a plástico y cocoa, que al fin y al cabo son una muestra de lo que el tiempo mantiene igual y no pone bueno... así que con el paso de los años, hay cosas que definitivamente no mejoran. En todo caso, me gustan más esos que vienen pegados de dos o tres por la precaria elaboración y poca selección, y debes separarlos con los dientes; al menos tengo las paletas grandes y me encanta pensar que mañana seguirán ahí bien puestas, como poco de lo que hay correctamente ubicado en mi cuerpo. El punto es que no tienen más utilidad que su almacenamiento en las paredes del estómago, que prontamente se trasladan a tu cintura y caderas, que si bien también están en su debido lugar, siempre han sido de un diámetro mayor y notorio, como las rocas más grandes de la playa, que se ven desde lo lejos y ni el oleaje las tapa.


Por ahora, me termino un pan sin aderezo alguno, pero que el panadero se fue al chancho con la sal, termino de escuchar "Papi donde está el funk", pero ahora se puso la canción de Chenoa; cuando tu vas. Así pá! También miro de reojo los cigarros, y cagué, encenderé uno. Primera vez que tengo tanto sueño a las 2.38 am. Llevo un mes acostándome a las 3.30 am y levantándome a las 5.45, la media weá también po. Antes me jactaba del esfuerzo continuo de mis días, pero ahora me siento como del montón y me carga. Pero me carga no más. No hago esfuerzo alguno por remediarlo.

Quiero abrir los libros de lenguaje de la media, y volver a maravillarme con la ortografía y gramática. Soy una nerd encubierta, siempre lo seré. Pero ahora la nerd se dio vacaciones y no se da cuenta que tiene que terminar lo que empezó. Pobre loca, quizá nunca le dije que la quería mucho. Nunca lo digo a nadie en verdad.


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