Sunday, April 06, 2008

.

Si lograra esa extracción de segundo donde me arranco el pasado, el presente inexistente y el futuro que invento a cada momento, podría, al fin, concentrarme en las palabras dulces. Las mañanas se tomaron el derecho del invierno, las calles están suculentas, el tiempo atrapado en un compac olvidado y rayado de tanta repetición absurda. La droga que se necesita para repasar los lugares que nunca pisé. Debo practicar el ejercicio de la dulzura, más allá de los granos de cacao esparcidos por mi boca. Soy tan imperfecta que no tengo faldas con ruedo amplio, aretes sencillos, ni la cualidad de expresión suave. Simplemente adorno el semblante serio con pecas tercas y lunares lanzados por la polvareda de lo que nunca fue. Quiero que llueva y mirar por la ventana me recuerde el llorar con intensión. Con fuerza. Quiero que las distancias se acorten con una decisión oportuna. No quiero tener miedo a sembrar flores a mis pies, sin pensar después en cuantos saltos daré para pisarlas una por una. Las margaritas nunca fueron la solución a los días nublados. Esa niñez efusiva no está integrada a los cálulos de las horas. Mi delirio no está comprendido entre dos besos. Allá afuera, la neblina sigue estancando las copas de los árboles, la altura que quiero encontrar para la respuesta que espero. No encuentro la bufanda negra de cabecera, no encuentro los libros adecuados y lo peor, es que perdí aquella carta que tiene la pureza que ando buscando. Sí, Tengo un desorden tan organizado...

No soy asidua a los videos, pero este me mató, es un poco la banalidad con la que soy feliz a ratos, la estupidez, la simplicidad, la cosa sin sentido... Muchas veces necesaria. Véalo y distraigase un rato.
Mención honrosa a Osvaldo

 

design by suckmylolly.com