Me gustaba ese ser que me sacó de una muerte lenta, y que al mismo tiempo me arrojó a un siguiente deceso.
Así también terminó el quillay que me regaló en verano, y que se marchitó con los meses.
Un día tuve que respirar hondo, pedirle perdón y tirarlo.
Ese mismo día en que limpié los rincones de la muerte que me atraviesa a ratos... aún, pero que ya no da miedo,
ahora convive un poco mejor con esta segunda vida.
Thursday, July 09, 2015
Quillay
un café con
Live For Words
a las
10:09 PM
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1 indicios:
Saludos, espero que estes mejor, por lo que deduzco de esas palabras.
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