Estaba todo bien. Por ese lado de la vida mis brazos estaban atados y no me molestaba en absoluto el peso de las cosas cotidianas. Creí haber olvidado cada detalle de los que te regala el regazo tibio y cada una de las palabras que pronunciaban mis labios mientras mi voz se esvanecía entre el miedo y la dicha. Pensé que estaba sumida en la superficialidad, caminando a pasos agigantados frente al tiempo y sobre todo desperdicio de mis actos fallidos. Hablé de más y ya tuve tiempo suficiente para sanar de todas las palabras vacías en entraron en su lugar. Después vino el temblor, y cada trocito de voluntad se fue cayendo a pedazos como las lágrimas frías que lancé a la tierra ese día triste y sombrío. Ahora, ahora mismo que me levantaba y que perdía poco a poco el control, el camino, me escucha aquel que nunca me responde con palabras. Pero me oye atento cada día. Y claro, estaba vagando entre tanta monumentalidad, entre medio de la hojas, entre tanta escoria atorada entre las puertas que no se abrían. Y ahí estaba. Pensé que era un espejismo más, de aquellos que me muestran la cara más amable de la felicidad. Y esta vez, cuando no lo hice todo bien y seguí avanzando cual espora infértil, me lancé a los brazos tibios que desataron los míos. Y aquí estoy. Sabiendo nada. Confundida. Amarga. Triste. Sola y tan silenciosa que puedo escuchar un latido fuerte que intenta volver a sus revoluciones mínimas.
Tuesday, July 17, 2007
Desidia azucarada
un café con
Live For Words
a las
7:11 PM
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2 indicios:
Ai nanai.. creo saber como te sientes, creo que estamos pasando por algo similar.
También he estado triste, sola y amargada porque las cosas no salen como me gustarían.
Pero espero que eso pase, tal como pasa la noche para continuar con el día.
Espero que la noche no sea eterna.
Piensa que todo esto que sientes y piensas, es necesario para que puedas aprender a reconocer las cosas agradables y bellas .. ¿ cómo reconocer el color de la alegría si solo se ha estado en ella ? Es necesario sumirse en la tristeza, de vez en cuando.. sin olvidar cómo salir, claro.
Saludos, lala !
Nos vemos a la vuelta..
fran !
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